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Evaluación

Evaluación y monitorización del programa

La evaluación del programa es un requisito indispensable. 

Esta encuesta comprende veinticinco preguntas que interrogan sobre aspectos sociodemográficos, hábitos de consumos de alcohol y otras drogas, percepción sobre la seguridad de los espacios de ocio, y la dispensación de alcohol por parte de los locales. Para realizar las encuestas, formamos en cada ciudad a un equipo de personas encuestadoras lideradas por dos coordinadoras de campo. Durante dos fines de semana consecutivos, en total cuatro noches, dos viernes y dos sábados, obtenemos anualmente cuatrocientas encuestas en cada ciudad. Encuestar una vez al año a las personas que salen de fiesta nos permite cotejar la evolución, las tendencias y, sobre todo, los nuevos retos y las necesidades en el ámbito preventivo. La encuesta dura diez minutos. El objetivo es conocer los hábitos de ocio nocturno, los consumos de drogas y las percepciones sobre la dispensación de alcohol a personas con alta ebriedad, la calidad y la seguridad del ocio nocturno, con especial atención a los acosos y las agresiones sexuales. 

El programa «Servicio Comunitario» ofrece datos completos y fiables que permiten evaluar a largo plazo su calidad y efectividad. Cada año monitorizamos un listado de indicadores estructurales que ofrecen un seguimiento exhaustivo de los diferentes daños asociados al alcohol y otras drogas en contextos de ocio nocturno. Los indicadores se dividen en dos grandes bloques: los policiales, que nos permiten monitorizar el cumplimiento de las disposiciones vigentes en matera de alcohol y seguridad ciudadana, y los sanitarios. La evolución favorable de los indicadores en Valencia y la estabilidad de los de Zaragoza permitirán acreditar el impacto positivo del programa en la ciudad de Valencia a largo plazo.

 

Esta técnica nos permite conocer el grado de implementación de buenas prácticas en la dispensación responsable de alcohol por parte de los locales de ocio nocturno. Para evaluar el grado de cumplimiento en los locales, las observaciones in situ permiten comprobar la implementación efectiva de los aprendizajes en dispensación de calidad y de buenas prácticas dentro de los locales de ocio nocturno. Esta técnica la ejecuta un equipo de profesionales de la interpretación formados a tal efecto. Estos, acompañados por personal técnico de nuestra entidad, comprueban la respuesta de las profesionales del ocio nocturno ante la demanda de una consumición alcohólica por parte de una persona que simula una alta ebriedad. Evaluar el grado de implementación de buenas prácticas en dispensación responsable de alcohol es imprescindible para poder acreditar que el local ejecuta realmente una dispensación de calidad y sabe cómo actuar ante situaciones conflictivas. La mera formación no es garante de que apliquen los conocimientos en el momento de dispensar alcohol. Las buenas prácticas en dispensación responsable de alcohol dependen también de factores contextuales. Por este motivo, Episteme evalúa in situ el grado de dispensación responsable de alcohol.

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Línea de base.

Destacados:

Facilitamos un destacado de cinco de los datos más relevantes de la línea de base al comenzar el programa para la ciudad de intervención: Valencia.

Atenciones de urgencias en horario nocturno en Valencia 

  • Los hospitales de la ciudad de Valencia atendieron en horario nocturno 1296 casos en 2018 y 1241 en 2019. 
  • Las atenciones por agresiones y abusos de carácter sexual se sitúan cerca de los 30 casos anuales. Las personas atendidas son casi exclusivamente mujeres (91,5%), y la edad mediana es de 23 años. Este indicador es espacialmente sensible, debemos tener en cuenta y destacar que no todas las agresiones sexuales terminan atendidas en urgencias a causa de múltiples factores, incluyendo el estigma de haber sido agredida sexualmente. 

Accidentes de tráfico en horario nocturno en Valencia entre el periodo 2014 y 2019:

  • Las noches valencianas han sufrido un aumento importante de accidentes de tráfico en horario nocturno, que han pasado de 429 en 2014 a 643 en 2019. También ha incrementado el número de conductores/as implicados/as en dichos accidentes, pasando de 712 a 1.064 en el mismo periodo.
  • Para la provincia de Valencia el número de accidentes de tráfico nocturno registrados atribuibles al consumo de alcohol presenta una tendencia al alza para el periodo del que disponemos de información (2014-2019). Si comparamos los datos del año 2014 con los del 2019, se ha pasado de 95 accidentes nocturnos atribuibles al alcohol a 195, es decir, la cifra se ha duplicado en cinco años, con un aumento de más de 100 accidentes.

 

  • El número de víctimas de los accidentes de tráfico entre las 20h y las 8h (atribuibles al horario nocturno) para el municipio de Valencia muestra también unos datos al alza. La variación interanual es al alza para todos los años.

Estos son los destacados del diagnóstico participativo del área de intervención.

 

Sobre los espacios de vena y consumo de alcohol:

  • Percepción de carencias éticas en la dispensación de alcohol porque es habitual servir a personas muy ebrias.
  • Ausencia en los locales de ocio nocturno de asistencia a las personas altamente intoxicadas.
  • La borrachera y la intoxicación etílica como daños inherentes a la fiesta y banalizados por los diferentes agentes implicados.

 

 Accesibilidad al alcohol:

  • Los locales de ocio nocturno dispensan alcohol a cualquier persona sin importar edad ni estado etílico.
  • Las promociones «2×1» e incluir cubatas en las entradas es la norma.
  • Percepción de no pedir identificación para suministrar alcohol.
  • La dispensación a menores de edad representa una imagen recurrente percibida como negativa.
  • Las personas que sirven alcohol evitan realizar cualquier juicio de valor sobre el nivel de intoxicación del cliente.

 

El consumo y la vulnerabilidad por identidad.

  • Los entornos de ocio nocturno reproducen las mismas discriminaciones que cualquier otro contexto, aunque bajo los efectos del alcohol y las drogas las actitudes machistas o racistas se acentúan.
  • En una sociedad patriarcal, los efectos del alcohol funcionan como atenuante del agresor en caso de acosos, agresiones sexuales y violaciones.
  • Los locales de ocio nocturno en general son percibidos como espacios inseguros donde el acoso y abuso sexual, tanto para las clientas como para las trabajadoras, están presentes (piropos, magreos, acercamiento no solicitado, acorralamientos, insinuaciones sexuales no demandadas, entre otros).
  • Las personas con sexualidades y funcionalidades subalternas perciben que son más vulnerables a violencias bajo los efectos del alcohol y las otras drogas porque éstos disminuyen su capacidad de reacción.
  • En los locales de ocio nocturno, la protección de las violencias de los colectivos especialmente vulnerables carece de cualquier estandarización y normativa. En la actualidad, protegerles es un acto de buena voluntad y voluntario del local. Algunos implementan un código de buenas prácticas contra las violencias y un plan de acción contra el acoso sexual, el racismo u otras discriminaciones.

 

Espacio público/espacio compartido:

  • Se observa una gran cantidad de suciedad y residuos en las calles (vómitos, orines, basura, cristales, etc.).
  • Hay también ruido y se destaca la imposibilidad de descansar en las áreas de alta densidad de ocio nocturno.

 

Intervención a personas con alta intoxicación etílica:

  • En el entorno de ocio nocturno, la salud mental es la dimensión olvidada de los consumos de alcohol y de otras drogas. La ebriedad puede hacer aflorar inseguridades y producir una mala experiencia relacionada que desemboque en agobios, arrepentimientos, ganas de escapar del lugar y, en el peor de los casos, un ataque de ansiedad.
  • Los contextos de consumo de alcohol carecen de planes de acción para atender a las personas en crisis.

Las encuestas a las personas usuarias del ocio nocturno

Resultados de encuestas a personas usuarias del ocio nocturno en 2023 en Valencia: 

  • La inmensa mayoría (74%) de las personas encuestadas había consumido alcohol antes de participar en la encuesta. 

  • Casi la mitad (44%) de las personas que habían consumido alcohol esperaba llegar a un nivel de embriaguez medio o alto al final de la noche. 

  • El 41% de las personas encuestadas esperaba consumir una sustancia psicoactiva diferente del alcohol a lo largo de la noche; mientras que en el último año fue el 62%, siendo el 50% los fumadores de tabaco. 

  • En el último año, las sustancias ilícitas más habitualmente reportadas como consumidas fueron: el cannabis (32%), el éxtasis (23%) y la cocaína (14%). Las menos consumidas fueron: las anfetaminas (10%), benzodiacepinas y/o ansiolíticos (7%), la ketamina (6%), los alucinógenos naturales (3%) y porcentajes por debajo del 2% en alucinógenos sintéticos, otros psicofármacos, cocaína en base y opioides. 

  • El 32,5% declaró que les cuesta parar de beber una vez empiezan. 

  • El 28% había sufrido una intoxicación a causa del consumo de alcohol u otras sustancias en el último año, sin diferencias entre géneros. 

  • El 90% afirmó que emborracharse está socialmente aceptado en la vida nocturna del barrio de Ruzafa. 

  • El 76.4% pensaba que el nivel de embriaguez típico que alcanza la gente en una noche de fiesta es superior al nivel ideal de embriaguez para pasarlo bien. 

  • 7 de cada 10 personas (73,2%) consideraron que es fácil que le sirvan alcohol a alguien que está muy borracho/a durante una noche de fiesta 

  • 4 de cada 10 personas (44.6%) afirmaron directamente que les han servido alcohol cuando iban muy borrachas en el último año en Ruzafa. 

  • 5 de cada 10 (52.5%) creían que al personal de los bares y discotecas de los barrios analizados les da igual si la gente se emborracha en sus locales. 

  • El 57,7% piensa que es fácil para los menores de edad comprar y consumir alcohol y el 42,1% que entren en discotecas y salas de fiesta. 

  • El 35% dijo haber recibido alguna vez comentarios sexuales incómodos durante una noche de fiesta en el barrio de Ruzafa, siendo la mitad de éstos mujeres y el 19% hombres. 

  • El 12% de las mujeres encuestadas en Valencia afirmó haber sido tocada sin su consentimiento saliendo de fiesta en Ruzafa, mientras que el 8% fueron hombres. 

 

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